Dos Folles de Licinio (¿Una misma historia?)

Por Héctor Sagalovsky ©
Colaborador

En el presente trabajo haremos la comparación de dos folles de Licinio, uno de finales del año 312 principios de 313 y el otro del año 313, manufacturados por la misma ceca y la misma oficina, Heraclea 4ta y clasificados por el R.I.C. VI (Her) 73 c y por MRBI 8009 c.2 el primero y el segundo 8010 (c.1) Comenzaremos con un cuadro del panorama histórico que se vivía en el Imperio Romano y, específicamente en la zona Balcánica  en la fecha referida continuando con una breve descripción histórica de la Ceca.

COMIENZO DE LA PRIMERA TETRARQUÍA:

El Imperio Romano finalizaba uno de los siglos más conflictivos desde sus orígenes. Había pasado menos de una centuria desde el ejemplar gobierno de Marco Aurelio y el Imperio se desgarraba en luchas internas con luchas familiares, diferentes clanes políticos con líderes que llegaban al máximo cargo sólo para ver su final en el asesinato a manos del próximo usurpador; tuvo figuras fuertes como Septimio Severo y aquellos que quisieron su reorganización como Aureliano.  En cuanto a las luchas externas el panorama no resultaba más propicio pues a los levantamientos en Britania y el norte de Galia, las fronteras imperiales debían soportar constantes ataques ya sea en el Danubio por partes de Germanos y Persas, levantamientos en el Oriente y el sur con un continente africano cada vez más complicado.

En ese escenario asumió como emperador por aclamación militar un nativo de Iliria (Costa Dálmata, actual Croacia), Diocles, luego Diocleciano.

Este Emperador bien puede ser considerado uno de los grandes estadistas del Imperio Romano, fue autor de numerosas medidas cuyo análisis sobre el acierto o no de las mismas y sus características exceden los objetivos del presente.  Diocleciano reformó el sistema monetario, el sistema impositivo y, sobre todo, el sistema administrativo-territorial del Imperio.  También durante su tetrarquía comenzaron las grandes persecuciones a los cristianos.

Poseedor de grandes dotes para la administración no escapó a su análisis lo extenso del territorio del Imperio con las dificultades que traía para un buen gobierno y defensa de las fronteras; no olvidó que varios de sus antecesores habían muerto asesinados por sublevaciones militares cuyos jefes fueron proclamados Emperadores por sus tropas y no olvidaba su propia llegada al poder.

Teniendo en cuenta estas realidades decide asociar como co-emperador para el gobierno de las provincias occidentales del Imperio a su compatriota Marco Aurelio Valerio Maximiano.  Ambos tendrían el carácter de Augusto.  Las dificultades militares que enfrentaba en varios puntos geográficos del Imperio lo llevó posteriormente al nombramiento de dos Césares: Galerio Maximiano para Oriente y Constancio Cloro para Occidente; ambos césares tenían activas funciones militares al igual que los Augustos.[1]

La Tetrarquía así formada que tenía una finalidad esencialmente militar y de mejor administración no significaba la división del Imperio que seguía siendo un “bien indiviso”.  Tampoco debemos pensar que Diocleciano “dividió” su poder, pues el seguía siendo el Augusto supremo.  Para confirmar este punto basta recordar que Diocleciano era considerado hijo de Júpiter y su cesar Galerio su hijo político.  Constituían la rama JOVIANA.  Maximiano,  era considerado hijo de Hércules quien según la mitología greco romana era hijo de Júpiter, lo que nos da una idea del carácter de Augusto dependiente de Diocleciano.  Maximiano junto a Constancio formaban la rama HERCULEANA.

Política y militarmente la Tetrarquía funciona correctamente y de acuerdo a los planes de su creador.  Pero ya en el año 303 el factor religioso comienza a tomar su lugar.  Los cristianos que no eran muchos en número, pero sí se encontraban en todos los estratos de la sociedad (administración, ejército, etc.) se negaban a realizar sacrificios y saludar al modo oriental al Emperador.  Fue más una razón política  que religiosa lo que originó el comienzo de la persecución.

Uno de los autores contemporáneos a la época, Lactancio, nos cuenta en su obra “Sobre la Muerte de los Perseguidores”[2]: “Algunos, llevados de su odio personal contra los cristianos, opinaron que éstos debían ser eliminados en cuanto enemigos de los dioses y de los cultos públicos…”

Y continúa en otro párrafo: “Se busca el día favorable y propicio y resulta elegida la fiesta de las Terminales, que se celebran el 23 de Febrero, como si con ello se quisiese poner término a nuestra religión.”  Desde la madrugada de ese día se destruye la iglesia de Nicomedia permitiendo la quema de escrituras y actos de pillaje. Sigue su relato Lactancio y cuenta que al otro día de “Las Terminales” (Fiesta del dios Terminus que marcaba  el fin del año civil, Diocleciano publica el edicto por el cual se privaba a los cristianos  de prácticamente todas sus libertades (honor y dignidades)  ordenando que fuesen sometidas a tormento.[3]

En este apretado resumen no podemos pasar por alto un poderoso enemigo que tuvo la Tetrarquía: La elevada inflación.

Esta hacia estragos sobre los precios de los productos de primera necesidad, haciendo vanos los esfuerzos de las reformas monetarias y empañaba los logros de las batallas militares.

En el año 301 Diocleciano emite un “Edicto de Precios máximos de productos, servicios y salarios” cuyo texto, en forma parcial, llegó a nuestros días en descubrimientos arqueológicos.

Lactancio[4] hace un duro juicio teñido de un indisimulable odio hacia el emperador Diocleciano a quien acusaba de haber provocado la situación con sus reformas económicas, monetarias y administrativas:

“Asimismo, tras haber provocado una enorme carestía con diversas maldades, intentó fijar por ley los precios de los productos del mercado.  En consecuencia, se derramó mucha sangre por causa de productos despreciables y de escaso valor, el miedo hizo desaparecer los productos del mercado y la carestía aumentó mucho más, por lo que la ley, por la fuerza misma de los hechos, terminó por caer en desuso, pero no sin haber provocado previamente la perdición de muchos”

Diocleciano y su sistema tetrárquico estuvo sometido en su funcionamiento a un juego de diversos factores:

  • El paso de los años que trajo la vejez de Diocleciano.
  • Las ambiciones personales no sólo de su co-emperador aún luego de abdicar, sino de los Césares.
  • En el sistema tetrárquico había lugar sólo para dos Augustos, pero las intrigas y juegos de poder hicieron que existieran más de dos Césares.  Por esta causa se quebraron las reglas sucesorias.

El 1º de Mayo del año 305 empujado por su edad, pero más que nada por las presiones nada disimuladas de Galerio, Diocleciano deja el poder y se retira a una vida privada, aunque seguiría recibiendo el tratamiento de Augusto.  Pero no se fué solo, pues presionó a su co-emperador Maximiano para que cumpliera su palabra y este, de mala gana, dejó también el poder.

El sistema tetrárquico contemplaba bien la sucesión: Galerio asumió como nuevo Augusto por la rama Joviana y Constancio sucedió a Maximiano Herculiano.  Pero como Galerio fue el artífice intelectual de estas abdicaciones y, aunque un tanto exagerado en su transcripción, Lactancio relata[5] que Galerio había sugerido -sino amenazado- a Diocleciano la posibilidad de una gran guerra civil si no se seguían sus deseos y así aquel se aseguró las espaldas nombrando Césares a gente vinculada ya sea por parentesco, como Maximino Daya (sobrino de Galerio) quien sería su César y a Flavio Valerio Severo, su amigo, como César de Constancio.

Si bien la Tetrarquía no establecía una sucesión hereditaria se pensaba que los nuevos Césares serían Constantino, hijo de Constancio, y Majencio hijo de Maximiano y yerno de Galerio.  Por ello el nombramiento de los nuevos Césares causan cierto rechazo y descontento en el ejército y en algunas zonas del Imperio que eran partidarios de la sucesión hereditaria.[6]

Junto a los manejos de Galerio comenzaba a desintegrarse el sistema tetrárquico.

Siguiendo la elaboración de Lactancio[7] aunque se corresponda con un análisis sólo subjetivo del autor, los planes de Galerio era nombrar a un amigo y camarada de armas suyo, Licinio, como Augusto, pues la salud de Constancio era mala; luego de dejar como Césares a su hijo Candidiano, que en ese entonces tenía 9 años y a su sobrino Maximino Daya, lo que le permitiría una vejez tranquila con este “escudo inexpugnable”.  Pero como expresáramos más arriba Galerio no contempló un factor que sería importante: Había demasiados candidatos para ocupar pocos cargos.

Constancio moría y su hijo Constantino era nombrado Augusto para occidente con el apoyo del ejército (Los diferentes autores disienten sobre los motivos de la fuga de este último de la corte de Galerio, así como del momento final de Constancio)[8]. Galerio, muy a su disgusto, lo reconoció no como Augusto sino como César.

El hijo de Maximiano Herculio, Majencio –yerno a su vez de Galerio- aprovechó una revuelta iniciada por motivos fiscales en Roma y sus tropas lo proclamaron finalmente Emperador siendo su padre Maximiano  asociado al poder.

Galerio encomienda al Emperador Severo II que sofoque la usurpación de Majencio, pero este soborna a las tropas de aquel quienes lo traicionan y tiempo después es ejecutado.  Según la mayor parte de los historiadores corría el año 306.  Galerio trató infructuosamente de invadir Roma y ante la certeza de su fracaso vuelve a sus tierras previo saqueo de los territorios que dejaba a su paso.

El imperio de Occidente y el sistema tetrárquico enfrentaban una verdadera crisis.

Entre tanto Maximiano Hercúleo con tal de lograr nuevamente el poder máximo transitaba con todo tipo de maniobras espurias entre las tierras de su hijo y las de su yerno Constantino.

Galerio, quien no pierde las riendas del liderazgo político, fija una conferencia en la ciudad de Carnuntum capital de Panonia Prima ubicada

sobre la orilla derecha del Danubio a 40 kilómetros río abajo de Vindovona (actual Viena)[9].

La fecha en la que se llevó a cabo esta conferencia no resultaba precisa para gran cantidad de autores pero una de las mayores autoridades en la materia, Sutherland[10], luego de realizar un estudio de varias fuentes literarias y un estudio numismático según la producción de varias cecas (Thesalonica, Sérdica por ej.) acepta en su obra que la conferencia tuvo lugar en el año 308.

También destaca este último autor[11] que un punto de particular interés resulta del estudio numismático de varias piezas de la que resulta que Valeria, esposa de Galerio e hija de Diocleciano fue elevada al rango de Augusta.  Sin duda un caso único en la historia de la Tetrarquía y que respondía al interés y maniobra de Galerio por ganar prestigio y remarcar sus lazos con el ya anciano Diocleciano, también concurrente a la Conferencia en calidad de Senior Augusti.[12]

valeria-galeria

Moneda de Galeria Valeria [13]

Con la conferencia de Carnuntum Galerio buscaba lograr, por un lado el prestigio conseguido por la primera Tetrarquía y, por otro, recobrar su propio prestigio.  Quizá sea por este último elemento que fue el gran beneficiado político con su realización, ya que logró la asistencia de los dos Senioris Augustis pero también así hirió el sistema tetrárquico en su mismo corazón.  Pasando por arriba del orden establecido y de los derechos de Maximino Daya, nombra Augusto a su amigo personal y camarada de armas Licinio. Majencio es declarado enemigo público.

Como era de esperar Maximino II hizo oír sus protestas a Galerio por la afrenta cometida; este último en otra insólita medida nombra a Maximino

Daya y a Constantino “”Filius Augusti” con lo cual atempera por un tiempo la ira de Maximino.  Constantino por su parte no se da por enterado de la degradación de su cargo y sigue actuando como Augusto.

Tiempo después Maximino Daya y tal como relata Lactancio[14] le escribe a Galerio y le comunica que su ejército lo había proclamado Augusto.

Galerio no tiene otra salida que dictar la sentencia de muerte del sistema tetrárquico tal como había sido pensado en su origen y comunica que reconocería el carácter de Augustos en un pié de igualdad tanto a él, como a Maximino Daya, Constantino y Licinio.

Otro momento culminante de este momento histórico se desata a la muerte de Galerio en Sérdica en el año 311 y que nos acerca más al tema central de este trabajo.

Al enterarse Maximino II del fallecimiento de Galerio marchó desde Siria ocupando los territorios del desaparecido Augusto en Asia Menor hasta el estrecho del Bósforo[15]; Licinio, quien tardó más en reunir sus tropas, ocupó el antiguo territorio de Galerio hasta el margen europeo del estrecho del Bósforo.  Estuvieron al borde de la guerra pero firmaron un tratado de paz por el cual Maximino Daya se quedaría con los territorios de Asia Menor y Licinio con la zona Balcánica.

La alianza de Constantino con Licinio se fortalecía y encaminada en tal sentido aquel le prometió a este último (fines del 311 principios del 312) en matrimonio a su hermanastra Constancia y la boda tendría lugar en Milán en el invierno del año 313 donde se encontrarían ambos Augustos.

La paz no duraría mucho.  Luego de la batalla del Puente Milvio el 28 de Octubre de 312 en la que las tropas de Constantino vencen a Majencio, aquel al entrar a Roma y decretar la “damnatio memoriae” del vencido encuentra bustos de Maximino, por lo cual descubre que entre ambos Majencio-Maximino había una alianza secreta en su contra.

Como se dijo Constantino y Licinio se encontrarían en Milán en el invierno del año 313 para la boda de este último con Constancia; Maximino no tardó en darse cuenta que esta alianza y ese matrimonio estaban dirigidos contra él, por lo cual al llegarle noticias de que aquellos se encontraban ocupados en los preparativos de la boda marchó a toda prisa con su ejército desde Siria hasta Bitinia[16].  En una guerra relámpago cruzó el estrecho del Bósforo y en pocos días consiguió la capitulación de Bizancio y Heraclea donde toma posesión de su ceca.  Lactancio en un paralelismo entre las batallas de Constantino contra Majencio y de Maximino contra Licinio nos dice que este último tuvo un sueño en el cual un ángel de Dios le dicta una plegaria que es leída a las tropas que elevan su ánimo.  La batalla tuvo lugar en Campo Ergeno el 30 de Abril de 313 (En realidad Licinio la había planeado para el 1º de Mayo).  Pese a los intentos de Maximino por sobornar a las tropas de Licinio, estas arrollan al enemigo.  Maximino que veía claramente la marcha de la batalla abandona el manto púrpura y huye vestido de esclavo, cruza el Bósforo y llega a Nicomedia dirigiéndose junto a sus hijos y esposa a Oriente; se detuvo en Capadocia donde vuelve a retomar la púrpura e intenta una resistencia, pero rodeado en Tarso (llanura de Cilicia) sin escapatoria se suicida.

Si bien no hay datos precisos la ceca de Heraclea estuvo en posesión de Maximino sólo por un período que no excede los dos meses durante el cual se elimina los tipos de Licinio, pero luego de la batalla del 30 de Abril se acuña nuevamente los reversos de IOVI CONSERVATORI AUGG.

A partir del 30 de Abril de 313 el Imperio queda con dos Augustos: Constantino y Licinio.

Concluiremos esta síntesis histórica con la trascripción de una frase de la Introducción de la obra de Eusebio[17] cuando el redactor de la misma dice:

“En Eusebio no hay lugar para dos sociedades: hay un Dios, un Emperador, una religión y un episcopado dócil (III 19), eco del dicho de Alejandro Afrodisias <una ley, una fuente, un dios>Con los años Constantino demostraría que en su visión tampoco había lugar para dos Emperadores.

 

CECA DE HERACLEA

La ciudad de Mármara Ereglis ubicada en la orilla norte del Mar de Mármara (en la antigüedad Propontis) en la Turquía Europea fue conocida como la ciudad de Perinthos que, según la tradición, habría sido fundada por colonos de la isla de Samos a principios del siglo VI A.C. y a partir del siglo IV a.c. comenzó la acuñación de moneda; las mismas eran de plata y con la leyenda ΠΕΡΙΝΘΙΩΝ.

En el invierno del año 352 a.c. Filippo II de Macedonia, luego de dominar Tesalia (al oeste de su reino) decide  ampliar la dominación territorial en la parte oriental y dominar las tierras del Propóntide entre las que se encontraban las provincias griegas aliadas de los tracios, Bizancio y Perinthos (las que luego formarían parte de Tracia).  Para ello aprovecha que Tracia se encontraba enfrascada en numerosas guerras internas entre reyes que en muchos casos eran parientes o simplemente intentaban hacerse  del poder.  Pero la guerra se complica con la larga rivalidad de los macedonios con Atenas.  Por su parte tanto Perinthos como Bizancio buscan alianza con los atenienses y especialmente con los persas, lo que impide de momento a Filipo poder tomar esas ciudades.  En el año 340 las tropas Macedónicas atacan y ponen sitio a Perinthos pero esta logra resistir con gran esfuerzo y con la ayuda de Atenas y los persas; finalmente Filipo abandona el sitio de Perinthos.  Pero no pasaría mucho tiempo hasta la batalla de Queronea en la que las fuerzas del General macedonio vencen a las fuerzas aliadas de Atenas y Tebas en el año 338 a.c.; como consecuencia de esa batalla las tropas de Tebas son totalmente vencidas y los estados griegos se convierten en vasallos.  También esa batalla fue la ocasión para que comenzara a  conocerse al futuro conquistador de casi todo el mundo conocido, el hijo de Filipo, Alejando III.[18]

A la muerte de Alejandro Magno en el 326 sus conquistas territoriales se dividen entre sus generales.  Así a Lisímaco que de gobernador se auto proclamó rey en 305 le correspondió Tracia con sus ciudades costeras sobre el Ponto, entre ellas Perinthos, pero los límites territoriales variaban según evolucionaban las guerras entre los sucesores de Alejandro como así con  las diversas tribus tracias que ocupaban desde tiempos inmemorables aquella región y a las que nunca pudo doblegar del todo.  Años después de la muerte de Lisímaco (año 278 a.c.) los celtas invaden parte de Tracia, para luego abandonar la región luego de numerosas guerras tribales y de quedar repartido el territorio entre diversos reinos Helenos.  Entra en escena un nuevo actor que iría expandiéndose territorialmente: El Imperio Romano que estaba en guerra contra el Imperio Seléucida.  Por el acuerdo firmado en la ciudad de Apamea en el año 188 a.c. Roma toma el protectorado de las ciudades que estaban ubicadas en la costa póntica.

Así encontramos que la situación de “protectorado romano” era reflejado en el sistema numismático tracio, como por ejemplo nos muestra la imagen debajo de un bronce de 23 mm cuya ceca exacta es desconocida pero, según el Dr Damián Salgado que clasificó esta moneda podría ser de la ceca de Perintos y en su anverso están los bustos a derecha de Rhometalces I y su esposa la reina Pythodoris, mientras que en el reverso se observa la cabeza descubierta de Augusto (RPC Vol. I, #1711) fechándola el experto antes nombrado en un período del año 11 A.C. a 12 D.C.[19]

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El Reino “Cliente” de Tracia

Tracia que era filo-romana fue anexada al Imperio en el año 46 D.C. por el Emperador Claudio quien tomó la decisión por cuestiones administrativas y creó las provincias de Moesia y Tracia, esta última con capital en Perintos (actual Turquía europea) donde funcionaba la ceca de monedas que en forma irregular manufacturaba mayormente bronces

En época de Diocleciano -a la que nos referiremos a continuación- previa a su reforma monetaria, la ceca de Perintos cambió su nombre a Heraclea y comenzó con emisiones imperiales utilizando leyendas romanas. (Coincidiendo con una visita de Diocleciano en Abril de 293). Su reapertura tuvo un claro fin militar, estando ubicada en la ruta de Asia menor, finalidad que mantuvieron casi todas las nuevas cecas en época de Diocleciano.

Permaneció activa durante los posteriores emperadores pero fue perdiendo importancia con los años, sobre todo a partir de la creación de la ceca de Constantinopla, muy cerca geográficamente, por lo que su función fue complementaria y su manufactura respondía a necesidades militares de cada época.

Su producción, como dijéramos, fue mayormente en bronce, pero en diferentes épocas tuvo oficinas dedicadas al oro y especialmente la plata. En este último metal en el 294 estaba dedicada una oficina de la ceca y 4 en el año 295 para pasar en el año 296, último año que produjo piezas en plata, 4 oficinas.

En bronce para el período 294/296 se dedicaron 5 oficinas y en el período 297/98 6 oficinas[20]

 

EL FOLLIS

La reforma monetaria de Diocleciano podemos dividirlas en dos etapas[21]. La primera con la introducción del aureus, moneda de oro con un peso teórico de 5,45 gramos (1/60 de la libra romana) junto a múltiplos y submúltiplos de la misma.  Para donativos la proporción del aureus fue de 1/50.  La segunda etapa a partir del 294 (fecha en la que coinciden la mayor parte de los autores a partir de los estudios de Sutherlan[22]) la reforma incluye la emisión de nuevas monedas: Pieza de plata, el argenteus (con una talla de 1/96) y pieza de vellón (moneda de bronce con liga baja de plata) que impropiamente fue llamado “follis” (literalmente el saco de tela donde los soldados guardaban sus monedas) con una talla teórica de 1/30 de la libra romana destinados a reformar los antoninianos post-reformados o Aurelianos que, como estos, recibían un baño superficial de plata.  También circulaba el Radiado de bronce con una talla teórica de 1/100 (3,2 grms) y el Denario de bronce con una talla de 1/200 libras (1,6gr).

Si bien no hay uniformidad de opiniones siguiendo a Salgado[23] el Follis equivalía en el año 294 a 10 denarios.

Como dijéramos más arriba al efectuar la introducción histórica uno de los peores enemigos de la Tetrarquía fue la inflación que obligó a Diocleciano a la sanción de un Edicto de Precios Máximos para bienes y servicios, pero el proceso también había hecho y hacía estragos en el valor de la moneda.  Por ello y con el fin de lograr un impacto psicológico que detuviera la inflación se estableció una nueva relación de valor del argénteo, del follis y del denario[24].  El primero pasó a equivaler 4 follis y cada una de estas piezas de vellón bajo pasó a equivaler 25 denarios comunes.[25]  Pero esta revalorización no tuvo los efectos deseados y la inflación continuó en forma galopante.

En el año 307 Constantino se veía necesitado de recursos económicos pues, mientras permanecía en Britania y Galia seguía en la preparación de su ejército con vista a los conflictos que se avecinaban.  Para ello determina que en las cecas bajo su control el Follis pasara de un peso de alrededor de 10 gramos a uno de 6,5 gramos, medida que luego se extiende gradualmente en todas las cecas del Imperio.  Pero la inflación y los preparativos militares de Constantino continuaban lo que llevó en otra decisión a reducir aún más el peso del Follis a un peso que rondaba entre 5 y 4 gramos pero esta vez Majencio en Roma sólo lo reduce a un peso entre 5 a 6 gramos y en las cecas de Oriente no se nota variación hasta el 311.  Asimismo acentuando el movimiento devaluatorio el follis pasó a tener sólo un porcentaje del 2% de plata.

Según concluye Salgado[26] hacia el período que va del año 312 al 313 el follis contenía un 2% o menos de metal fino y su peso variaba según la ubicación territorial de la ceca: En las orientales unos 5 gramos y en las occidentales en torno a los 3 gramos.

 

ALGUNOS REVERSOS DE LA ÉPOCA

Citaremos sólo dos casos, haciendo el último de ellos a nuestro trabajo en particular.

a.- “Genio Populis Romani” Al establecer el follis Diocleciano quería transmitir un sentimiento de uniformidad hacia todos los confines del imperio y por lo tanto utilizó un reverso que tal vez haya sido el más característico: El “Genio Populis Romano”.  El Genius denota algo que es productivo[27] denotando también un sentido protector y un sentimiento de vida alegre y placentera, es así que recibe ofrenda de vino y flores.  Siguiendo una línea platónica el Genius ocupaba un lugar intermedio entre los hombres y los dioses; era un padre semidivino que efectuaba tareas protectoras hacia un individuo o hacia un conjunto de ellos.  El Genio público se identificaba en cierta manera con el protector del emperador.  El Genio era el símbolo de la asociación imperial de la unidad e indivisibilidad del Imperio y se expresaba en la mismo reverso para los cuatro integrantes del sistema de Gobierno, sin olvidar que Diocleciano era el Genius Iovalis que había creado al nuevo pueblo romano y ahora lo preservaba mediante su tutela.[28]  Con esta representación del espíritu protector y creativo del pueblo romano se pretendía enfatizar un imperio unido y su carácter surgido de la nueva Administración.

Cuando el carácter de unidad y de devoción al sistema tetrárquico se fue debilitando el “Genio Populis Romani” fue dejando lugar a otras leyendas.

b.- “Iovi Conservatori”.  Como hemos visto más arriba, Licinio arriba al cargo de Augusto mediante una maniobra política de su amigo Galerio, quien lo promueve en Carnuntum saltando todo escalafón y sin que aquel haya ocupado siquiera el cargo de Cesar.  Este origen “político” de su cargo quería ser borrado por Licinio quien necesitaba una forma de legitimarse y utilizó para ello el instrumento único en ese momento de propaganda masiva: La moneda.  En las cecas bajo su dominio ubicadas en territorio balcánico en el período 311 a 313 utilizó en acuñaciones propias para sus reversos de follis la figura de Júpiter Conservador  y esto a pesar que Licinio no pertenecía a la línea Joviana, representada por Galerio, sino a la Herculiana habiendo sucedido a Severo II; trató de esta manera de patentizar su adscripción al régimen tetrárquico con dos Augustos y dos Césares no escapando tampoco el componente religioso de apoyo al paganismo, circunstancia que se pondría más de resalto en sus últimos años de vida y de enfrentamiento con Constantino.

En todos estos reversos de folles referidos aparece Júpiter de pie orientado hacia izquierda con clámide en hombro derecho, sosteniendo en su mano izquierda un cetro y en la derecha aparece orbe victoriado y águila al pie; según la ceca donde fueran manufacturadas (Tesalónica o Heraclea) los reversos presentan innumerables variantes y variaciones ya sea en lo que sostienen la victoriolas que pueden ser orbes victoriados o también aparecen rayo u orbe y al pié guirnalda en lugar de águila al pié.[29]

 

DOS FOLLES DE HERACLEA[30]

Si tomamos en cuenta que uno de los objetivos de la ciencia numismática es “El estudio, descripción, desciframiento, interpretación y explicación detallada y razonada de todos los aspectos relevantes de los ejemplares numismáticos, tomados tanto individualmente como en relación con su contexto de hallazgo y con su serie específica, y con relación a otras series numismáticas” encontramos una muy buena oportunidad de llevarlo a cabo comentando dos follis de la ceca de Heraclea en cuyos anversos aparece Licinio como Augusto inmediatamente antes y después de la batalla contra Maximino Daya, con la consiguiente pérdida y recuperación de la ceca.

La primera (en adelante follis A) cuya fotografía reproducimos abajo[31] es un follis de vellón bajo de peso 3,5 gramos producida por la ceca de Heraclea oficina cuarta  principios del año 313 y en el anverso tiene la siguiente leyenda: IMP C VAL LICIN LICINIVS PF AVG con su cabeza laureada a derecha.  El reverso la leyenda dice: IOVI CONSERVATORI AVGG  Júpiter de pie izquierda con victoriola y cetro; águila al pie; en exergo SMHT y en cuerpo D.  Eje ­­. RIC VI (Her.) 73 c.[32] MRBI 8009 c.2

La segunda moneda que reproducimos (en adelante follis b) es también un follis de vellón bajo de peso  3.7 gramos y un diámetro de 22,25 milímetros con su eje a 6 horas.  Fue producida por la ceca de Heraclea oficina cuarta en el primer semestre del año 313 y en el anverso tiene la siguiente leyenda: IMP C VAL LICIN  LICINIVS PF AVG y presenta cabeza del emperador laureada a derecha.  En el reverso la leyenda es IOVI CONSERVATORI AVGG. Júpiter de pie a izquierda con cetro y orbe victoriado, águila al pie.  En exergo SMHT y en cuerpo D. Eje: ­¯  RIC VI (Her) 73 c (var) y MRBI de Salgado 8010 c.1[33]

follis1

follis2

Sin  perder de vista su carácter amplio podemos definir en uno de sus aspectos a la Serie:Como el conjunto de monedas producidas en determinada época o lugar”  Sin duda podríamos incluir ambos folles en esta definición pero debemos tener en cuenta el importante hecho histórico –toma de la ceca por Maximino Daya- ocurrido entre la manufactura de una y otra.

Siguiendo con las definiciones dadas por Salgado[34]El análisis de detalles ínfimos de cada cuño (de anverso y reverso) permite siguiendo un patrón comparativo establecer la identidad de cada cuño”  En el caso en análisis surge a primera vista la diferencia de cuño utilizados en una y otra pieza  por la misma oficina cuarta de la ceca de Heraclea.

Admitiendo que ambos folles pertenecen al mismo tipo (Tipo: Determinado diseño general diferente a otros diseños dentro de una misma serie) pues ambos tienen en anverso cabeza laureada de Licinio a derecha y en su reverso Iovi Conservatori con Júpiter de pie a izquierda, debemos notar que presentan “variantes” (Variante: Cuestiones de cierta importancia como el tamaño de la letra o de las cifras) y “Variaciones” (Variación: Cambio ínfimo dentro de la variante o de la variedad como ser ausencia de punto sobre letra i o alguna otra cuestión menor).

ANVERSOS:

En el follis A el busto da la impresión de una mayor presencia en el anverso que en el follis B, teniendo el primero una forma más ancha, ocupando mayor campo y es menos estilizada, siendo esta característica (menor estilización) también notable en otros componentes del busto: El ejemplar B nos presenta un ojo más redondeado que el ejemplar A que se acerca en algún grado a un ojo estilo “egipcio”; también el ejemplar B presenta una oreja más trabajada con mayor diferenciación de zonas a diferencia del A que está compuesto por un solo trazo grueso.

Ambos bustos son laureados, pero el ejemplar B nos muestra un mayor trabajo artístico resaltando más cada hoja (esta característica se aprecia aún tomando en cuenta la diferencia de estado de conservación que pueda tener cada uno de los ejemplares analizados).

Otro rasgo distintivo entre ambos bustos es el largo del cabello, pues mientras en el ejemplar A el cabello sobresale apreciablemente bajo la corona de laureles llegando al final del pabellón auricular, en el ejemplar B apenas si sobresale y llega hasta la mitad del pabellón auricular.

Las reseñadas arriba son las diferencias que en forma superficial pueden comprobarse entre ambos cuños de anverso y como nota dominante una mayor estilización del anverso del follis B.

REVERSOS:

Leyendas:

La primera diferenciación que debemos hacer es las cesuras del texto de la leyenda de ambos folles. Cesura: “Es la división que se da en la leyenda para adaptarla al espacio disponible”  La leyenda es “ IOVI CONSERVATORI AVGG” en ambos casos pero en el ejemplar A esta separada la palabra CONSER – VATORI impuesta esta división por la cabeza de Júpiter, mientras que en el ejemplar B tanto por la cabeza de Júpiter como la posición más elevada del orbe victoriado impuso la siguiente cesura: CONS – – ERVATORI. (Para  otros ejemplos similares de cesura ver 7556 a y b MRBI).

La figura de Júpiter: En el follis A Júpiter tiene una cabeza de tamaño desproporcionado al resto del cuerpo, mientras que su rostro tiene apariencia de máscara pues la intención del autor del cuño fue, seguramente, reproducir la imagen original del Dios con abundante cabellera y abundante barba pero, a nuestro juicio, no quedó bien plasmada esta intención; la musculatura de pecho y abdomen está perfectamente delineada. En cuanto a sus miembros inferiores la pierna izquierda está adelantada y su pié no está apoyado totalmente sobre la línea de exergo; llama la atención que mientras este último miembro presenta una buena musculatura, la pierna derecha si bien aparece inclinada hacia izquierda lo que visualmente podría tener su efecto, muestra un desarrollo muscular notoriamente inferior e, incluso, su parte superior ha quedado notoriamente disminuida  semejando un defecto físico, lo que creemos se pudo deber a una no muy buena destreza técnica del artista que ha confeccionado el cuño.

En el follis B si bien también la cabeza se destaca por su tamaño con respecto al resto del cuerpo dicha proporción es más cuidada que en el ejemplo anterior;  también se distingue el rostro con rasgos más humanos trazados en forma de líneas simples y con un peinado en forma de casquete que va cayendo hacia atrás cubriendo completamente la nuca hasta la mitad del cuello.  A diferencia del ejemplar anterior la pierna izquierda está apuntando totalmente hacia izquierda, mientras la derecha atraviesa por sobre la línea de exergo llegando casi a tocarse con la letra T de la denominación de la ceca.

Clámide: En el ejemplar A está bien definida y uno de sus extremos cae prácticamente hasta la mitad de la pantorrilla de la pierna izquierda, mientras que en el ejemplar B forma un paño en forma más regular y cae hasta la parte superior de la rodilla izquierda.

Posición del orbe victoriado y de la victoriola: En el ejemplar A el orbe victoriado (reproducción de victoria alada) con sus brazos extendidos y sostenida por Júpiter en su mano derecha le ofrece a este el orbe y su parte superior llega al hombro derecho del Dios.  En el ejemplar B la victoriola en este ejemplar con cetro (también reproducción en pequeño de victoria alada) también sostenida por Júpiter en su mano izquierda, está ubicada en una posición más elevada llegando con sus brazos extendidos y en señal de coronarlo hasta la mitad del rostro del Dios.

Águila al pie y a la izquierda de Júpiter: En el ejemplar A aparece con cuerpo a izquierda y cabeza girada hacia atrás, alas cerradas y su parte trasera y cola se encuentran inclinadas hacia abajo culminando en el empeine de la pierna derecha del Dios. En el ejemplar B el águila (animal también relacionado al Dios Júpiter) aparece en la misma ubicación y con similar posición de cuerpo y cabeza, pero sus alas dan la impresión de estar más abiertas y su parte trasera y  su cola están paralelas a la línea de exergo culminando en la pantorrilla de la pierna derecha del Dios.

En el exergo de ambos ejemplares está la indicación de la ceca: SMHT (Sacra Moneta Heraclea Tracia).

En campo derecho aparece la identificación de la oficina emisora que es la cuarta señalada con el carácter griego delta mayúscula Δ solo que en el ejemplar B aparece con caligrafía diferente con una especie de patita en cada vértice inferior.

CONCLUSIONES:

Hemos analizado dos folles de Licinio emitidos uno entre finales del año 312 principios del 313 y el otro del año 313. Primero pasamos revista a la situación histórica del origen de la Primera Tetrarquía, de los Augustos y Césares así como la accidentada llegada de la Segunda Tetrarquía, nombramiento de Licinio, crecimiento de Constantino y de la oposición de Maximino Daya para llegar finalmente a la guerra civil con Licinio produciéndose la pérdida y posterior e inmediata recuperación de la ceca de Heraclea por parte de este último.

En un campo más relacionado con la numismática hicimos un rápido repaso a la ceca de Heraclea, su historia y producción en los diferentes períodos.

En un campo numismático hemos realizado la comparación de los folles  que fueron emitidos en un mismo lugar geográfico y en un mismo ciclo histórico.  Cabe preguntarnos: Dos folles de Licinio de la ceca de Heraclea: ¿Una misma historia?

Si pudimos, al menos, explicitar con un ejemplo práctico los conceptos contenidos en  Fichas de Cátedra del Dr Damián Salgado[35] sobre el carácter interdisciplinario entre la ciencia numismática con otras ciencias como la historia, si por caso hemos pasado una rápida revista práctica a la relación entre numismática descriptiva, científica y a la relación existente entre cuestiones de tipología y epigrafía numismática, si tan sólo nos acercamos a esa demostración, el objetivo del presente trabajo estará cumplido.

[1] Salgado Damián, pág 21 “Monedas Romanas Bajo Imperio” Tomo III, Damián R. Salgado, Editorial Letra Viva

[2] 2Sobre la Muerte de los Perseguidores”, Editorial Gredos, traducción y notas de Ramón Teja 1982

[3] Si bien Lactancio como otro de los autores que idealizaron la figura de Constantino, Eusebio de Cesárea, no son en lo absoluto objetivos en sus relatos llegando en algunos casos a la exageración total, compensan el subjetivismo con el hecho de haber sido contemporáneos de los hechos narrados y, por lo tanto, insustituibles fuentes a la hora del estudio de la época.

[4] Ob. citada en nota 2 pág. 82

[5] Lactancio. Ob. citada págs 117 a 121

[6] C.H.V. Sutherland, The Roman Imperial Coinage (R.I.C) t. VI pág.226

[7] Ob. citada pág.124

[8] Lactancio ob. citada pág. 136/139. Eusebio “Vida de Constantino”  Editorial Gredos 1994 Trad. y notas de Martín Gurruchaga – 20-22 pág.163/164 y sus diferentes comentaristas.

[9] “Moneda y propaganda política: de Diocleciano a Constantino” J. I. San Vicente,  Servicio Editorial de La Universidad del País Vasco 2002 página 96 y nota 170 donde relata que durante la conferencia los emperadores dedicaron un altar a Mithra.

[10] Roman Imperial Coinage (R.I.C.) Tº VI página 14.

[11] Obra citada en nota 10, página 15.

[12] San Vicente, ob. citada en nota 9 pág. 97

[13] Salgado MRBI 7303 c. Moneda perteneciente a la colección del autor del presente. Fotografía Sr Carlos Costa.

[14] Ob. citada pág. 160, 161 y sus notas al pié.

[15] Lactancio, ob. citada págs 168/169 y sus notas a pié de página

[16] Se sigue el relato de Lactancio, obra citada págs 195 y sgtes.

[17] Obra citada en nota 8 página 105.

[18] “Alejandro Magno” J. G. Droysen , Fondo de Cultura Económica, 2001

[19] Moneda estudiadiada, clasificada y comentada por el Dr Damián Salgado. Foto del señor Carlos Costa

[20] Para la historia de la ceca de Heraclea se tomaron las referencias y estadísticas publicadas en el R.I.C. (Roman Imperial Coinage) tomos V, VI, IX y “Monedas Romanas Bajo Imperio” Tomo III, Damián R. Salgado, Editorial Letra Viva, págs. 33 y 247.

[21] “Moneda y propaganda política: de Diocleciano a Constantino” J. I. San Vicente,  Servicio Editorial de La Universidad del País Vasco 2002

[22] R.I.C. Tomo VI

[23] MRBI pág.25

[24] Para una ampliación sobre la fecha exacta del Edicto y las correlaciones del valor de las piezas monetarias: “ Coyuntura Sociopolítica y Estructura Social de la Producción en la Época de Diocleciano” Gonzalo Bravo Castañeda, Ediciones Universidad de Salamanca, págs 249/260

[25] MRBI pág. 26

[26] MRBI pág.27

[27] San Vicente, ob.citada pág 27

[28] Sutherland C. “Flexibility in the reformed coinage of Diocletian” Essays in Roman Coinage, Oxford 1956 pág.179 citado con nota al pié de página 28 por San Vicente en ob.citada

[29] MRBI, pág.138

[30] Todas las definiciones que se dan en este parágrafo pertenecen al trabajo del Dr Damián Salgado “ Numismática: Concepto y Metodología” utilizado como ficha de cátedra en

Curso de Introducción a la Numismática Clásica y Medieval del Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas dictado en CONICET (Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas) por ese autor en el año 2008. VER nota 35

[31] Las monedas forman parte de la colección del autor de este trabajo.  Las fotografías pertenecen al señor Carlos Costa a quien agradecemos la autorización para su utilización

[32] Clasificación efectuada por el Dr Damián Salgado.

[33] Idem nota 22.

[34] Ver nota nº 30

[35] Ver nota nº 30.  Hoy dichos conceptos están incluidos en la obra del Dr Damián Salgado “Numismática: Concepto y Metodología” Edit. Letra Viva –División Numismática- 1era Ed. Buenos Aires año 2009.

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